Diario Vasco

«Además de la construcción de la nao San Juan, poca cosa más va a quedar como 'legado'»

  • El presidente de la Fundación Albaola, Xabier Agote, señala que la construcción del barco se encuentra a la mitad y que estaría finalizada dentro de tres años

«Empezó dentro de la Capitalidad y se creó una gran expectación al inicio, no solo por el proyecto en sí, sino porque durante mucho tiempo fue el único proyecto del programa de Donostia 2016», señala Xabier Agote, presidente de la Fundación Albaola. «Mucha gente no paró de decirnos que cuando se hablaba de la Capitalidad se hablaba de la nao San Juan. No había nada más. Este es un proyecto que nace con 2016, está dentro de la candidatura, y está muy valorado por Europa a la hora de otorgar la Capitalidad a Donostia. Luego vino la polémica».

La que parecía que iba a ser la iniciativa estrella de la Capitalidad, la construcción de una réplica exacta de la nao San Juan, quedó finalmente relegada de la programación cultural por incumplimiento en su finalización, acordado en un principio para este año.

Para Agote es «una lástima» que se quedara fuera del programa de la Capitalidad «con el argumento de que el barco no iba a estar listo para navegar en 2016». «Ese no fue el planteamiento inicial de Albaola», se justifica. Cuestionado sobre la posibilidad de incluir el proyecto del ballenero en el 'legado' de Donostia 2016, el responsable de Albaola no duda en afirmar que «sí». «Ahora que se acaba el año cultural y cuando la gente se está preguntando por el 'legado', tengo la sensación de que además de la construcción de la nao San Juan, poca cosa más va a quedar como tal».

Construcción a la mitad

Agote reconoce que cuando el proyecto quedó fuera del programa de 2016, «perdimos la mitad de la financiación que había comprometido. Ahora tenemos un presupuesto anual que ronda los 900.000 euros, de los cuales casi el 60% proviene de los ingresos que recibimos por las entradas de las visitas, es una autofinanciación importante, y por la colaboración de una red de empresas que nos están patrocinando. El 40% restante viene de las instituciones públicas: Gobierno Vasco, Diputación y Ayuntamiento de Pasaia».

El barco se encuentra actualmente «a la mitad de su construcción aproximadamente». «Estamos trabajando ahora en la segunda cubierta, de las tres que tiene. La parte estructural más crítica ya se ha construido y ahora todo el que se acerque a ver el galeón puede ver un barco bastante imponente».

A pesar de dar la sensación de que la reproducción avanza lentamente, Agote cree que «va a buen ritmo». «Empezamos en julio de 2014, y estamos avanzando muy bien. No tenemos una fecha fija para saber cuándo estará acabado, pero necesitaríamos tres años y medio para preparar el barco».

«Nuestra idea desde que propusimos el proyecto a 2016, más que el viaje, para nosotros era más importante la construcción de la nao, poner en valor ese proceso. En ese sentido el proyecto va como queremos y cuando el barco esté listo, tal vez de aquí a tres años, prepararemos el barco para navegar».

Gracias al patrocinio que les concedió la Unesco a los pocos meses de iniciar la construcción, el presidente de la fundación guipuzcoana remarca que «estamos muy contentos de comprobar que el proyecto está suscitando mucho interés por la cantidad de periodistas y televisiones que están viniendo de un montón de países de Europa, Canadá, Japón... y por el número de visitas que recibimos que aumenta de manera exponencial».

Desde que abrieran las puertas a los visitantes, a mediados de 2014, están cerca de haber recibido 100.000 visitas. «Este año rozamos los 50.000 visitantes. Esta cifra es muy importante, porque todo aquel que viene a vernos lo hace expresamente, es decir, no hay nadie que venga de paso. No es un lugar como otros que pillan de paso. El atraer a tanta gente es un logro».

Este flujo de visitas tiene que ver también con la promoción que le ha dado la Fundación 2016, pese a no figurar en su programa. «Es curioso que estando fuera de la Capitalidad, desde la misma entidad mandaban gente a aquí cuando no había nada en el programa cultural. Era una situación un poco extraña». Agote quiere transmitir sin embargo un mensaje conciliador: «Hubo turbulencias al inicio, pero estoy muy agradecido a ellos, porque fue la gran oportunidad para arrancar este proyecto».

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