Diario Vasco

El viaje a 1942 del ‘Último tren a Treblinka’ arranca este fin de semana desde Larratxo

La magia del teatro  convierte el Centro Cultural de Larratxo en el orfanato del gueto de Varsovia.
La magia del teatro convierte el Centro Cultural de Larratxo en el orfanato del gueto de Varsovia. / JOSÉ MARI LÓPEZ
  • El centro de cultura se transforma en un orfanato del gueto de Varsovia donde se desarrolla una emotiva historia cuyo protagonista es el pedagogo Janusz Korczak

La magia del teatro ha convertido el Centro Cultural de Larratxo en el orfanato del gueto de Varsovia con una hilera de literas donde se situarán los doscientos espectadores que acoge cada una de las representaciones. La apuesta teatral ‘Ultimo tren a Treblinka’ se estrena este fin de semana, el sábado en castellano y el domingo en euskera, ambas sesiones a partir de las siete de la tarde.

La obra es una producción de Vaivén Producciones, que dirige Ana Pimenta, promotora a su vez de la idea. Includa en el programa de la Capitalidad Donostia 2016, la representación está dirigida por Mireia Gabilondo, con textos de Patxo Tellería y adaptación escénica de Fernando Bernués, y protagonizada por Alfonso Torregrosa y José Ramón Soroiz, en castellano y euskera, respectivamente, con un elenco en el que figuran Maiken Beitia, Eneko Sagardoy, Gorka Martin, Tania Martin, Nerea Elizalde, Jon Casamayor, Mikel Laskurain y Kepa Errasti.

La música es de Iñaki Salvador y la dirección pedagógica de Ikertze. Este último aspecto tiene una especial relevancia porque la obra no solo está abierta al público en general, sino que se han previsto 15 sesiones especiales dedicadas a los colegios durante todo el mes de octubre. En total, se prevé que participarán 3.000 alumnos de Gipuzkoa.

Último tren a Treblinka’ es un viaje en el tiempo que sitúa la acción el 5 de agosto de 1942 en un orfanato con 200 niños judíos que lidera el doctor y pedagogo Janusz Korczak, con el apoyo de su inseparable colaboradora Stefania Wilczynska, quien contituye “una verdadera república infantil”. “Trabajando mano a mano con los niños, creó una Constitución con sus leyes, reglamentos y también con un Código Penal”.

El espectador, partícipe

La idea es que el público entre en la historia no como simple espectador, sino como partícipe directo de la acción. Por eso asiste al desarrollo de la representación desde las literas del orfanato. Desde allí es partícipe directo de la organización interna del centro, de uno de los juicios y del terrible momento en el que los niños reciben la noticia de que deben abandonar el orfanato para dirigirse al tren que les conducirá a las cámaras de gas del campo de concentración de Treblinka.

El espectáculo, según Ana Pimenta, se convierte así “en un homenaje a estas víctimas y un recuerdo a Janusz Korczak, un ser excepcional que luchó hasta la muerte por dignificar la vida de los niños; pero también una denuncia que señale con dedo acusador cómo todavía hoy la mayor parte de los pobres del mundo son niños, y la mayor parte de los niños son pobres”.

Tras los estrenos de este fin de semana, las dos siguientes representaciones serán los días 8, 9 y 15 de octubre en castellano, y 16, en euskera. El 29 de diciembre se representará la obra en el Victoria Eugenia, ya en versión tradicional.

Las entradas para las representaciones en castellano están prácticamente agotadas; en euskera quedan más plazas libres. Pimenta pide al público que acuda a la obra media hora antes de la representación, considerando las particularidades del montaje.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate